Salta, Jueves 14 de Diciembre de 2017 | Hora:

 
Seguínos.

Norte Social en RSS
 
 
PEREGRINOS. Humildes pobladores de la Puna salteña caminan para reunirse con el Señor y la Virgen del Milagro.

PEREGRINOS. Humildes pobladores de la Puna salteña caminan para reunirse con el Señor y la Virgen del Milagro.

14/09/2017 | Noticia de Salta

Categorías: DESTACADAS | En el Camino


El tiempo del Milagro en Salta

Una fiesta que enamora

Entre el 6 y el 15 de septiembre de todos los años, desde 1692, se mezclan la religión, los primeros brotes de la primavera, turistas y una extraña sensación de fiesta. La celebración del Milagro es una expresión popular que reúne a pobladores y peregrinos y que año a año, en lugar de disminuir en su número, crece más y más.

 

(El texto –que reproducimos en parte- fue escrito por Victoria hace siete años, cuando tenía 14)


En el año 1592, al puerto peruano de El Callao, Perú, llegaron dos cajones flotando. Nadie supo de qué barco hundido procedían. Al abrirlos, aparecieron unas bellas imágenes talladas: un Cristo crucificado y su Madre. Desde el mar, las figuras religiosas viajaron hacia la montaña y se quedaron en la recientemente fundada ciudad de Salta.

Pasaron cien años y las imágenes amontonaron polvo en la sacristía hasta los primeros días de septiembre de 1692, cuando unos continuos terremotos aterrorizaron a los primeros salteños. La tradición cuenta que el sacerdote jesuita José Carrión, quien oraba para que cesen los temblores, escuchó una voz dentro de su cabeza: “saquen las imágenes que han olvidado en procesión”.

Al buscarlas, encontró que la Madre de Dios estaba a los pies de su Hijo, sin un rasguño, como si estuviera orando. Las imágenes fueron sacadas a la calle y se inició una procesión que calmó a la tierra y continúa hasta el día de hoy.

Enamorado

Mi papá me contó el 13 de septiembre de 1989, durante la celebración de “El Milagro” en Salta, llegó a Salta como mochilero. Y se quedó “enamorado de la gente, las costumbres, los paisajes. Todo por culpa del Milagro”, recordó, alegre y emocionado. Para mi también es fundamental este tiempo, entre el 6 y el 15 de septiembre de todos los años, desde 1692, en donde se mezclan la religión, los primeros brotes de la primavera, los turistas, y una extraña sensación de fiesta. Gracias al Milagro, mi papá dejó de andar viajando, se enamoró de mi mamá y nacimos mis hermanos más chicos y yo.

Lo difícil de entender, para algunos, es que, según mi papá él era “medio ateo” en esa época y para nada le interesaban los temas religiosos.

Deslumbramiento y emoción

Como él, son miles y miles los viajeros que llegan y se admiran y emocionan cuando descubren Salta en tiempos del Milagro. Este traslado a un lugar diferente para conocer otras costumbres y paisajes se llama “turismo cultural”.

En Salta, por el Milagro, por sus riquezas culturales e históricas, sus diferentes etnias y paisajes, la idiosincrasia de un pueblo descendiente de calchaquíes y gauchos que protegieron el Norte de la invasión española, el turismo es cada vez más importante y una fuente de trabajo para miles de familias de toda la provincia.

Días mágicos

Volviendo a las celebraciones del Milagro, estas significan, según la Iglesia Católica, el compromiso y la fidelidad de los salteños y norteños al Señor y la Virgen del Milagro.

Desde aquel 13 de septiembre de 1692, grupos de peregrinos caminan más de 400 kilómetros entre cerros y valles para renovar el pacto de fidelidad, que se suman a los pobladores salteños que se reúnen frente a la Catedral Basílica, para rezar, agradecer y pedir por sus necesidades.

Los peregrinos, a veces durante más de diez días, atraviesan caminando las montañas, a más de cuatro mil metros sobre el nivel del mar, desafiando temperaturas bajo cero y vientos intensos para venerar al Señor y la Virgen.

Es por eso que la celebración del Milagro es una expresión popular de fe que reúne a todos los pobladores y peregrinos, en donde no hay diferencias étnicas ni sociales y que año a año, en lugar de disminuir en su número, crece. Más de medio millón de personas participan de de la procesión el 15 de septiembre, la tercera parte de ellos provenientes de otros lugares.

El tiempo del Milagro en Salta es una suma de días mágicos y maravillosos, porque entre el olor de los lapachos florecidos, el culto religioso se une en un ambiente festivo y alegre. Conmueve y emociona al que lo conoce por primera vez. Como le pasó a mi papá. Y por eso puedo escribir esto.








 

Fuente de la Información:


 
Actividad de esta noticia: Usuarios que comentaron esta noticia esta noticia0 Comentarios Votos: Votos positivos a esta noticia2 Votos neutros a esta noticia0 Votos neutros a esta noticia0
 
¿ Quiere ser el PRIMERO en comentar esta Noticia ?
  • Norte Social no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del autor y se reserva el derecho de eliminar comentarios contrarios a las leyes de la Rep. Argentina.
  • Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
  • Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.
 
 
 
Seguínos.

Norte Social en RSS
Acerca del Sitio

www.nortesocial.com.ar/

Sitio Válidado por la W3C (CSS 2.1)

Resolución: 1024px x 768px o superior

Compatibilidad: Firefox 3.x+ / Opera 10.x+ / IE 8.0+ / Chrome

Desarrollo Web: Code Dimension