La muerte de Thiago desnudó –además de la violencia intrafamiliar – la crueldad de las morosidades del Estado. El padre del nene asesinado pide la restitución de su bebé de 10 meses.
Apenas dos años tenía Thiago Altamirano cuando murió, el lunes 22 de junio. Aparentemente, producto de mortal agresión en el barrio Convivencia de la ciudad de Salta. Allí estaba bajo el cuidado de la madre, Milagro (19), y su compañero sentimental (36).
A las 23.03, pocos minutos después del fallecimiento del niño, la mujer compartió una fotografía de Thiago vestido con la camiseta de la Selección Argentina acompañada por un breve mensaje: “Perdoname amor por todo”
Instantes más tarde publicó un segundo estado con una despedida aún más emotiva: “Hasta siempre mi bebé, te amaré siempre mi Thiago hermoso”.
Milagro y su pareja están detenidos, acusados de homicidio agravado por el vínculo: infanticidio.

Asfixiado
Thiago murió el lunes 22 de junio a la noche. Su mamá lo llevó inconsciente al Hospital Papa Francisco, pero debido a la gravedad de su estado fue derivado en código rojo al Hospital Materno Infantil. Allí los médicos constataron que ingresó sin signos vitales.
En un primer momento, la mujer manifestó a los policías que el pequeño había sufrido una caída accidental desde una cama. Sin embargo, los profesionales de la salud advirtieron lesiones que consideraron incompatibles con esa versión, por lo que dieron inmediata intervención a la Justicia.
Ante las sospechas, el fiscal Daniel Espilocín solicitó la detención preventiva de los dos adultos que se encontraban al cuidado del niño y ordenó la intervención de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF). También se realizaron pericias en la vivienda donde residía Thiago y la autopsia correspondiente.
Según la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, el padrastro habría provocado la muerte del menor mediante maniobras de asfixia y sofocación, mientras que a la madre se le atribuye una conducta omisiva al no impedir el hecho. La investigación continúa en curso y estas son, por el momento, las acusaciones formuladas por la fiscalía.
AUSENCIAS
Thiago vivía en peligro. Había denuncias contra el padrastro, también contra la madre, denuncias cruzadas por agresiones y disputas de tenencia de menores. Un caldo fatal.
En el medio, la Secretaría de Niñez. El otro hijo de Milagro, de 10 meses de vida, a cuidado de la Casa Cuna.

EL PADRE
Hugo Altamirano reclamó “todo el peso de la ley” contra Milagro y su pareja. Asimismo exigió se le restituya la tenencia de su otro bebé, Tobías.





















