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Inmerso en la extrema geografía andina, once días estuvo huyendo Orlando Serapio. Presuntamente asesinó a su exesposa Natalia Cruz, en Campo Quijano (Salta), la tarde del martes 17 de febrero.

El evasivo salteño resultó hallado por dos investigadores del CIF, la noche del viernes 27 de febrero. Serapio estaba oculto en un socavón, en la montaña, distante alrededor de dos kilómetros de la estación ferroviaria Diego de Almagro (Ramal C14, o Tren a las Nubes)

El paraje se encuentra a casi 3.305 metros de altura, 131 kilómetros al Noroeste de la ciudad de Salta y 106 de Campo Quijano. Distancias mediante la ruta nacional 51. Empero, Diego de Almagro está al costado de las vías férreas, y más o menos a diez kilómetros del camino automotor. Montañas desoladas, aridez, enrarecidas alturas.

La breve descripción vale para entender la arriesga huida de Orlando Serapio. Como la esforzada búsqueda por parte de las fuerzas de seguridad.

SERAPIO ESCONDIDO EN UN SOCAVÓN

El prófugo contaba a su favor los conocimientos naturales y humanos de la zona. Por una parte, supo ser ferroviario. Desde el siglo pasado viven allí familiares. Serapio posee relaciones personales entre las montañas.

Con pobladores viviendo adonde no llega la electricidad, internet o señal telefónica. Dicho de otro modo, posiblemente se tratan de personas que desconocían que el hombre era buscado por la ley.

Fuego

Según fuentes, el lugar descripto ya había sido recorrido por policías y gendarmes. Sin embargo, una vecina contó que había visto fuego en la montaña. Ante el dato, los efectivos regresaron.

Dos investigadores de la Unidad de Investigación UGAP del CIF arribaron durante la tarde del viernes 27 a un puesto ubicado en la montaña. Ante la sospecha de que Serapio se encontraba ladera arriba, caminaron dos horas hasta un segundo puesto, donde recabaron información antes de continuar el ascenso.

Tras otras dos horas de recorrido, ya entrada la noche, llegaron a una vivienda precaria, donde hallaron indicios que los llevaron a proseguir la búsqueda hacia un sector aún más elevado y de difícil acceso.

Al llegar al lugar y percibir ruidos, los efectivos hallaron al hombre oculto en una de las cuevas. El prófugo sacó un puñal, pero no para amenazar a los investigadores. Su intención, antes que entregarse, era acabar con su vida.

Para funcionarios judiciales y de seguridad, no existe ni vale capturar “vivo o muerto“. Legalidad y nobleza demandan respeto a la vida. La muerte del buscado significa fracaso. Tras largo cabildeo, convencieron a Serapio. Justicia no es venganza.

Junto a Serapio, los investigadores, de noche, descendieron. Llegaron la mañana del sábado 28 a la Estación Diego de Almagro. Oficial y legalmente, allí fue detenido.

Vehículo abandonado

Orlando Serapio se movilizaba en una Ford Eco Sport, color gris. Este vehículo fue encontrado abandonado el viernes 20 de febrero.

Estaba al costado de la ruta nacional 51, dos kilómetros al oeste de Chorrillos, cerca de un puente ferroviario, ocultada entre matorrales. La encontró un poblador de la zona, quien desconfió pues no estaba estacionada a un costado de la ruta, a causa de algún percance, sino escondida. Avisó al puesto de la Gendarmería Nacional, en Ingeniero Maury.

Osvaldo Serapio, contando con Eco Sport, a lo sumo en 10 horas podía alcanzar Bolivia o Chile. El vehículo, oculto a sólo apenas 24 kilómetros de Campo Quijano, indican que desechó ambas alternativas.

ESTACIÓN DIEGO DE ALMAGRO

Carnaval

La tarde carnavalera del martes 17 de febrero la docente Natalia Cruz fue golpeada y asfixiada hasta la muerte, en el barrio Luz y Fuerza de Campo Quijano (Salta). El padre de sus dos hijos, Orlando Serapio, sería quien le quitó la vida.

Aquel infausto día, la víctima llamó a su hermana menor Belén, para pedirle algún analgésico pues sufría una dolorosa jaqueca. Al llegar la joven a la casa, Natalia no respondió.

Belén regresó más tarde y se encontró con un alterado Orlando Serapio. Quien le dijo “no sé dónde está esa… Capaz que se fue por ahí”. Poco después se supo que el hombre había estado antes en una carpa bailable.

Junto a otra hermana, volvieron al domicilio de Natalia. Vieron alejarse al excuñado en su camioneta.

Al entrar a la casa por la parte trasera ambas se dieron con el horror: hallaron a Nati al costado de la cama, agonizando, con un cable alrededor del cuello. Murió en el Hospital Francisco Herrera, de Campo Quijano.

Natalia Cruz debía contar con consigna policial.

 

LA FISCAL CALVET CON FAMILIARES DE NATALIA

AGRADECIMIENTOS

El gobernador Gustavo Sáenz agradeció a la Policía de Salta, el Cuerpo de Investigaciones Fiscales, Defensa Civil, Gendarmería Nacional Argentina, Policía Federal y de Catamarca, como así también baqueanos y vecinos.

 

HUYENDO A PIE

Desde que abandonó su vehículo, Orlando Serapio recorrió alrededor de diez kilómetros diarios, a pie. Entre medio de las altas montañas.

 

PRECARIO

Serapio se confió tras el rastrillaje efectuado. Se acercó, presuntamente para recibir provisiones. Tenía escasa agua, insuficientes alimentos y precario calzado y abrigo.

 

IMPUTADO

La fiscal penal de la Unidad de Femicidios, María Luján Sodero Calvet, imputó el domingo 1 de marzo a Daniel Orlando Serapio, como autor de los delitos de homicidio calificado por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género (femicidio), en perjuicio de Natalia Cruz, y de desobediencia judicial (tres hechos), en concurso real.

Durante la audiencia de imputación el acusado fue asistido por defensa particular y tras conocer los hechos endilgados, se abstuvo de declarar.

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