El 1 de abril, la NASA lanzó Artemis II rumbo a la luna. La nave tripulada lleva el satélite argentino Atenea. Elegido entre 31 países, es el único de Latinoamérica.

Desarrollado íntegramente en la Argentina, Atenea forma parte de la misión espacial Artemis II, de la NASA. Está constituye el regreso de astronautas a la Luna tras más de cincuenta años.
La expedición sitúa a Argentina entre las pocas naciones que aportan ciencia y tecnología propia en una travesía de exploración espacial de alto perfil.
Según informó la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), el proyecto Atenea se convirtió en un emblema de cooperación federal, innovación y talento joven en el mapa aeroespacial global.
El desarrollo involucró a la CONAE, la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A.
Alejandro Martínez, decano de la FIUBA, describió “somos 61 los países los que firmamos el convenio con la NASA para participar del proyecto Artemis II, que se firmó en 2023. Solo cuatro quedamos seleccionados… Entre los requisitos, hubo que cumplir los estándares de seguridad extremadamente estrictos que exige la NASA para no poner en riesgo una misión tripulada como esta”
Capacidad criolla
El desafío de llevar un desarrollo nacional, en una misión tripulada de la NASA, consolida la presencia argentina en el escenario espacial internacional. Y demuestra la capacidad criolla y el significado de la ciencia, tecnología y educación pública como motores de crecimiento.
El satélite Atenea, de formato CubeSat clase 12U, mide 30 x 20 x 20 centímetros. Equivalente a dos cajas de zapatos apiladas
Diseñado para medir la radiación y comunicaciones GPS a 72.000 kilómetros de altura. Ante las necesidades de información satelital en telecomunicaciones, monitoreo ambiental y exploración espacial.

El despliegue del satélite argentino ocurrirá cuando la nave de la NASA cruce la barrera de los 70.000 kilómetros respecto de la Tierra, una distancia inédita para un desarrollo argentino.
Marte
El desempeño del experimento argentino será decisivo para definir la participación en futuras misiones espaciales. Tanto para la instalación de una base en la Luna como en el viaje a Marte, en 2027.
La participación de Atenea en la misión tripulada Artemis II significa la validación de los conocimientos de la Argentina. El satélite fue elegido para probar sistemas de comunicación de largo alcance, medir la radiación en órbitas altas, recopilar datos de navegación y evaluar componentes avanzados de uso espacial.
La comunicación directa entre Atenea y las estaciones de la CONAE en Tierra del Fuego y Córdoba pone a prueba la robustez de los enlaces y la gestión remota de datos bajo exigencias técnicas extremas.
El proyecto Artemis busca establecer una base permanente en la Luna, que sirva como plataforma para futuras expediciones tripuladas a Marte.
RECONOCIMIENTO
La misión Artemis II representa el primer vuelo tripulado al entorno lunar desde 1972 y posiciona a la Argentina en un grupo selecto de países con presencia activa en la exploración del espacio profundo.
MENTES ARGENTINAS
El ingeniero Fernando Filippetti, de la FIUBA, sostuvo “Estamos mandando un satélite importante, desarrollado con mentes argentinas que se educaron en su mayor parte en universidades públicas nacionales”.
La experiencia, según el ingeniero Filippetti, puede servir para atraer inversiones, generar trabajo calificado y consolidar a la Argentina como un proveedor confiable en la nueva economía espacial.

ALIANZA
La participación argentina en la misión Artemis II es el fruto de más de tres décadas de trabajo conjunto entre la CONAE y la NASA.
ASTRONAUTAS
La misión de 10 días lleva a los astronautas de la NASA Reid Wiseman (50), Víctor Glover (49) y Christina Koch (47), junto con Jeremy Hansen (50) de la Agencia Espacial Canadiense. Glover es el primer afroamericano y Koch la primera mujer.
SALTEÑA
La ingeniera biomédica María Noel de Castro Campos, de 28 años, es salteña. Se prepara para ser la primera astronauta argentina en viajar al espacio en una misión internacional, con la mirada puesta en futuras exploraciones a Marte. Seleccionada por Axiom Space, se entrena para una misión en 2027 y trabaja con la CONAE para impulsar la ciencia espacial argentina.

MACH 23
Al despegar, el cohete alcanzó la velocidad de 23 mach. Mach 1 equivale a la velocidad del sonido. Alrededor de 1235 kilómetros por hora, o 343 metros por segundo. Mach 23 significan 28.400 km/h. 7889 metros por segundo.






















