Pese a que casi nadie las recuerda, las dos profesionales desaparecieron en Salta. Vivían en el barrio Tres Cerritos. Se habló de crimen político, mafia, narcotráfico. 40 años de impunidad.
En realidad, tres fueron las víctimas desaparecidas. Pues sumando escabrosidad, nada se supo de “Camba”, el grandote y negro perro de ellas.
La veteraria Gracielina Kuhne tenía 34 años y trabajaba en el INTA (Cerrillos). Thelma Edwars contaba con 53 y era traductora y profesora de inglés. Ambas y Camba vivían en el sexto piso, departamento 31, ubicado en la avenida Reyes Católicos 1542.
El misterio comenzó el sábado 6 de septiembre de 1986. El veterinario Ignacio Eduardo Echaide, colega de Graciela en el INTA, denunció que su compañera de trabajo había desaparecido, al menos desde la noche del jueves 4 de septiembre.
El domingo 7 de septiembre a la mañana apareció el automóvil Renault 12, modelo 81, chapa de Capital Federal, propiedad de Thelma. Se hallaba en la calle Las Margaritas 99, del barrio Tres Cerritos, a tres cuadras del domicilio de las mujeres,
Dentro del vehículo había restos de sangre y pelos en los pisos, asientos y baúl. Las ruedas y carrocería mostraban que el auto había recorrido zonas rurales antes de aparecer en el barrio residencial. Extrañamente, el tanque de combustible estaba lleno.
Contribuyendo más al misterio, pegados en la chapa y vidrios del Renault 12, afiches políticos del candidato Marcelo López Arias. Paradójicamente, a Graciela y Thelma no se les conocía participación partidaria alguna.

Alfonsín, Romero, Maradona
En 1986, en la Argentina languidecía la primavera democrática inaugurada por el presidente Raúl Alfonsín. La selección de fútbol alcanzó, con Diego Maradona, consagrarse campeona en el Mundial de México. Fue aprobada la Ley de Punto Final y de divorcio; explotó en el espacio el transbordador espacial estadounidense Challenger, que acabó con la vida de sus siete tripulantes; y estalló el reactor nuclear de Chernóbil (Rusia)
En Salta gobernaba, como primer gobernador democrático tras la dictadura, Roberto Romero. Por septiembre de 1986 se dirimía la sucesión, por lo que dos grupos se enfrentaban dentro del Partido Justicialista: uno encabezado por el candidato oficialista, Hernán Hipólito Cornejo, (quien finalmente fue gobernador a partir del 10 de diciembre de 1987) y el otro era Marcelo López Arias.
En aquel momento, el jefe de Policía era el abogado Edmundo Pieve; subjefe, el comisario General Gabriel Giménez; director de Seguridad, comisario General Ángel Joaquín. La investigación inicial, por la búsqueda de personas, estuvo a cargo del Juez de Instrucción Sumaria Héctor Pérez.
Por aquella época, el reconocido periodista salteño Jorge Villazón aseguró: “Graciela y Thelma serían las primeras desaparecidas en los tiempos democráticos que se iniciaron en el ’83”.
“CONOCÍAN DEMASIADO”
Doce años después de la desaparición de las dos mujeres, este periodista consultó a un investigador retirado. Deslizó “conocían demasiado”
Kuhne, en el INTA, era responsable de las compras de efectores químicos, como el éter. Edwards brindaba servicios de traducción a empresas vinculadas al estado.
LA PAVA Y LA DUCHA
Podría haber volado todo. Cuando los investigadores entraron al departamento de Graciela y Thelma se dieron con una peligrosa situación: sobre una hornalla de cocina se encontraba una pava totalmente calcinada. Asimismo, encontraron corriendo el agua de la ducha. Indicando que las mujeres salieron imprevista y/o violentamente.
“UN TRABAJITO POR ENCARGO”
El 21/09/91 el diario Página 12 señaló en una publicación titulada “Un trabajito por encargo”, que de acuerdo a versiones de un ex agente de la Side (Juan Carlos Juncos), estando preso, declaró que fueron Ángel Luque -padre del acusado por el crimen de María Soledad Morales- a quien se le pagaron 30 mil dólares por el secuestro y desaparición de las dos mujeres.





















