La tierra prometida llegará tras el desierto. “Está bueno que pasen estas cosas. Hay que sufrir, ponernos a prueba y lo hicimos”, dijo el “Cuti” Romero. Sin triunfalismos, con orgullosa humildad.
El impecable gol de Messi, tras el estupendo pase de Lisandro sumándole record a Lionel, fue superado cuando dos golazos de Cabo Verde parecieron hacer naufragar la ilusión argentina.
El preciso cabezazo del “Cuti”, en el extenuante alargue, desalojó la lotería de los penales.
Como dice el tango, “primero hay que saber sufrir”. Como sufrieron los jugadores argentinos, los afortunados espectadores con la camiseta albiceleste en el estadio de Miami, y los de la patria en la tierra propia y el extranjero.
“Ganar así te muestra el carácter del equipo, la personalidad. Son golpes duros cuando te empatan. Y más de esta manera. Pero ya lo demostramos en el Mundial anterior, y ahora tenemos que seguir demostrando lo mismo”, dijo Lisandro Martínez.
“Los chicos son los primeros que entienden que esto es Argentina, y no hay nada fácil. Cuando uno se sienta y dice, con todo el respeto, que no es lo mismo la camiseta de Argentina que la de otro país, nos tratan de soberbios, pero puedo garantizar desde la mayor tranquilidad que no es lo mismo. Cuando tenés un resultado en contra, hay que tener personalidad ya que tenés 70 mil en la cancha, 47 millones que te siguen y debés tener agallas para salir de esa situación”, sostuvo, emocionado, Lionel Scaloni, el estratega argentino.

Triunfalismo y humildad
La hinchada argentina, en el estadio de Miami, aplaudió de pie la salida del seleccionado de Cabo Verde. El arquero “Dibu” Martínez fue a consolar, saludar, felicitar a los jugadores de las islas africanas. Lo mismo hicieron el capitán Messi y guerreros argentinos a los honorables rivales tiburones. Luego, el mismo D.T del interior patrio.
Ellos enfrentaron a la Argentina de igual a igual.
Más allá de publicidades triunfalistas, cargamos el karma de ser un bello país privilegiado, pletórico en riquezas naturales, culturales y humanas, pero estúpidamente dividido por ideas.
Solo atravesando desiertos, infortunios, soberbias, con laburo, reconociendo errores, inexorablemente seremos victoria.





















