En Misterios y Leyendas, el periodista Darío Illanes se adentra en el corazón de los Andes, puna y los valles calchaquíes para desentrañar la figura de Coquena, el protector.
¿Coquena es un duende, una deidad pagana o un ángel guardián de la naturaleza?
Una presencia sobrenatural con más de 10 mil años de presencia en las culturas originarias de Salta, Jujuy, Bolivia, Perú y el cordón andino. Coquena cuida a las vicuñas, guanacos, llamas y a la flora de la Puna, ante codicias y crueldades humanas
A diferencia de las comunidades que trasquilaban la lana mediante el tradicional “chaccu” sin dañar al animal, los cazadores furtivos que matan por codicia o mal llamado deporte sufren el castigo del guardián: armas trabadas, extravíos en la inmensidad, caídas en socavones o el temido apunamiento.
Puede llamársele sincretismo (mezcla) cultural a la espiritualidad de las mal nombradas “deidades”, duendes y ángeles protectores.
Es Coquena. Invisible. A veces, huellas de sus pisadas en el polvo, la nieve, el salitre. Dicen que viste con poncho de vicuña y “ushutas”, o sandalias de cuero.
Protector de animales bellos e inofensivos en la puna y los valles andinos.





















