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Hubo un tiempo cuando familias, más de una vez por semana, iban a restaurantes o parrilladas. Amigos compartían empanadas, bromas y tintos frente a la plaza. Los turistas poblaban peñas y hoteles.

 

Hoy los bares y restaurantes están casi vacíos. Las escasas mesas ocupadas lo son por privilegiados con abultados ingresos. Alojamientos consideran un triunfo alcanzar el 60 % de ocupación.

Hubo un tiempo cuando, mientras mamá escuchaba los pedidos de los chicos, el papá pedía un vino respetable. Por supuesto, postres obligatorios. Entre changos, solía ser común “bancar” al compinche sin dinero. Las amigas se juntaban para “ponerse al día”, entre tazas de té y porciones de deliciosas tortas. Y en los encuentros de amigos corrían los alegres tintos. Los románticos homenajeaban a sus amadas con distinguidas cenas.

Incluso había lugares en los que había hacer fila para sentarse a cenar.

Mercado interno, le decían.

Gazuzos

“También llegan, pero los turistas van y vienen; nosotros nos enfocamos en nuestros clientes fijos. Damos de comer rico, mucho y barato.”, aseguró el encargado de un popular comedor, a metros de una peatonal. El local está repleto. Cerca, locales más coquetos triplican los precios. Alguna que otra mesa ocupada.

Gran parte de los empresarios gastronómicos salteños culpan de sus penurias al gobierno nacional. Por altas tarifas de servicios y dólar barato que los ahorca.

“Lo que pasa es que años antes, con los turistas, muchos fueron gazuzos (codiciosos), y alejaron a los salteños. La taba se dio vuelta, y ahora lloran…”, interpretó el hombre del comedor popular.

“No podemos controlar los vientos, pero si podemos ajustar las velas”, dice una antigua frase. Ningún dueño de hotel, restaurant, agencia de viajes (mayoritariamente pymes) posee la posibilidad de cambiar la política tarifaria y cambiaria de la Argentina. El escaso airecito existente hay que atraerlo.

LA OBVIA ELECCIÓN

En promedio, alojarse y comer en Cafayate (Salta) cuesta (cuatro personas, siete días):

Alojamiento: $ 4.200.000

Almuerzo: $ 448.000

Total: $ 4.648.000

En Florianópolis (costa de Brasil)

Alojamiento: $ 1.820.000

Almuerzo: $ 252.000

Total: $ 2.072.000

 

DEMASIADO

A metros de la plaza de Cafayate, una sencilla vivienda familiar, mesas sin mantel, sillas incomodas, pobre decoración, un visitante salteño pagó nueve mil pesos por tres empanadas (carne molida y masa industrial); y 3 mil pesos por un vaso (200 c/c) de vino regional.

 

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